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Notas "Off the record" de Ángel Rico

El liderazgo es la capacidad de transformar la visión en realidad

*Por Ángel Rico

Si usted, respetado lector, es seguidor crítico de este humilde opinador, no me dejará mentir si digo que: --he sido uno de los mayores críticos de la incomprensible gobernación del Rajoy que, disponiendo de una, absolutísima, mayoría absoluta, con 186 diputados, que no fueron utilizados para introducir los cambios que la realidad nacional necesita--, y a mis “Off the records” de la pasada legislatura me remito. Opinión con la que coincidieron los 3.615.163 electores que, el pasado 20 de diciembre, le retiraron el apoyo a Rajoy, respecto a las elecciones generales de 2011. Es decir: --algo debió hacer mal, cuando Mariano, hoy “solo” representa al 28,72 por ciento del electorado--.

El vicioso Rajoy, en su apología de la pereza, le llevó, tras las pasadas elecciones, a mantenerse ocioso, durante más de cinco semanas, esperando que una, hipotética, concatenación astral facilitase un “gobierno de gran coalición” similar a los que están gobernando en Bélgica, Dinamarca, Holanda, Luxemburgo, Suecia o Alemania, como el más significativo,  formado por una coalición tripartita: -- la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel, la Unión Socialcristiana bávara (CSU) y el Partido Socialdemócrata (SPD)--. Los resultados electorales en España, permitía pensar que, con un poco más de sentido común, y un tanto menos de pereza, se podría configurar una “gran coalición” –PP+PSOE+C´S—que permitiese introducir los cambios legales que presentasen un país donde los errores detectados en el pasado se subsanasen. Y poder demostrar a los ciudadanos que: --en España, la Ley es igual para todos; donde Hacienda seamos todos; donde cualquier parte del Estado, cumple las sentencias de los tribunales; donde sea posible estudiar en español en cualquier parte de territorio nacional y, donde la tarjeta sanitaria de cualquier español, le permita ser atendido, sin burocracia, en cualquier parte de España; etc.—

Cuando la mayoría de los ciudadanos independientes, esperábamos que el sentido común imperase en los partidos políticos, con melancolía volvimos a comprobar que, en la política española, “el sentido común, es el menos común de los sentidos” y, ninguno de los líderes principales, tuvo la valentía para, pensando en el futuro, --convocar a los partidos políticos, instaurados en la Democracia, para empezar a hablar de las cuestiones en las que coinciden y discutir de aquellas otras en las que difieren, para poder llegar a un punto de acuerdo--. Pero, a diferencia de los hábitos de los países serios, aquí todos esperaron a que, por eliminación, quedasen solo ellos (cada uno de ellos) para gobernar.

Cuando el letargo político estaba contagiando a la mayoría del electorado, que se preguntaba: --¿si los políticos que no movían ficha, cobraban su salario durante todo el tiempo que estuviesen sesteando?--, apareció la atronadora voz de Pedro Sánchez: --“Señor Rajoy, no es no”, o ¿qué parte del no, no ha entendido?, “no a Rajoy y no al PP”—Así (según ABC) hasta en 17 ocasiones, Sánchez le dijo “no” a la posibilidad del “gobierno de gran coalición”,  por lo que tuvo que inventarse un, confuso, gobierno con “todas las fuerzas del cambio” donde, en todo caso, el PP estaría excluido.

Y cuando el Rey empezó a reunirse con los representantes políticos, --y Rajoy, irresponsablemente,  renunció a formar gobierno, sin retirarse del juego, apareció, --de acuerdo con lo establecido en su propio “Plan de Acción”-- Pablo Iglesias, regalándole a Pedro Sánchez, “la sonrisa del destino” de una “coalición de dos gobiernos” donde Iglesias, le regaló a Sánchez, la presidencia de atrezo de un “gobierno provisional”. Ante tal insulto, del estalinista Iglesias, al histórico PSOE, Sánchez tuvo que salir a escena y decir, en relación a Rajoy, críticas que yo puedo hacer mías.

Pero, dicho lo dicho, lo coherente es que, alguien le tiene que decir a Pedro Sánchez, que: --siendo aceptables todos los adjetivos calificativos despectivos, sobre Rajoy (insisto, que un servidor los hago míos) aquel obtuvo, 1.684.837 votos más que Sánchez; diferencia que se concretó en 33 diputados y 77 senadores más, en términos generales; pero si el análisis se hace sobre la circunscripción, Madrid, donde ambos –Rajoy y Sánchez—se presentaron ante el electorado, Sánchez obtuvo 560.679 votos menos que Rajoy, --7 diputados y 3 senadores, más el PP del “mediocre” Rajoy, que el “magnífico” Sánchez--. Ergo, si todas las acusaciones, a quién obtuvo 7.215.530 apoyos de los electores (traducidos en 123 diputados y 124 senadores)  son razonables ¡que lo son! ¿Qué crítica y valoración merece quien, solo, obtuvo 5.530.693  apoyos (90 diputados y 47 senadores)?

Porque Pedro Sánchez, corre el riesgo que, de tanto subir los decibelios en sus mensajes de críticas a Rajoy, olvide que: --la sombra de la mediocridad propia es más alargada que la del  insuficiente e indefinido Rajoy—y a la opinión del electorado me remito.

Llegados a este punto de la situación, los partidos políticos deben someterse a la imprescindible catarsis, que permita presentarse en las próximas elecciones como candidatos a representar a la ciudadanía, demostrando que es más importante el bien general, que la satisfacción propia. Siendo aconsejable tener presente el proverbio americano: --Si quieres miel no des patadas sobre la colmena—

…He dicho!

*Es Presidente del Instituto Hispano Luso

Tragar o no tragar, esa es la cuestión

*Por Ángel Rico


Le confesaré a usted, respetado lector, que –un servidor, que por cuestiones profesionales empezó a tener relaciones con la cosa política en 1981, y desde entonces los contactos se han venido sucediendo en el tiempo--, soy de la opinión que, en cada nueva legislatura, los políticos entrantes han sido de peor calidad que los políticos salientes; y la situación de la presente (XI) legislatura lo está demostrando. Desconociendo los protagonistas aquella frase de Adolfo Suárez de: --“Hacer lo normal en la política lo que ya se considera normal en la calle”--.

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Lo que no es normal es que, ninguno de los líderes de los dos principales partidos políticos, que han obtenido el peor resultado de sus, respectivas, historias, hayan manifestado una mínima autocrítica por el desden que los electores han manifestado acerca de sus propuestas. --Respecto a los resultados de 2011, el PP perdió 3,6 millones de votos, y el PSOE perdió 1,5 millones de votos--. Con esa, indiscutible, realidad sobre la mesa, y con la experiencia de los gobiernos de “gran coalición” como el caso de Alemania, los políticos de España se empeñan en darle la razón a, Woody Allen, cuando dijo: --La vocación del político de carrera es hacer de cada solución un problema--. En efecto, lo que podría ser una solución, para solventar los grandes problemas que tiene España, se está convirtiendo en un problema para constituir el necesario gobierno, donde Rajoy y Sánchez, forman parte del problema.
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Llegados a este punto, da la sensación de que, --el no muy leído Rajoy—se limita a la lectura de “El derecho a la pereza” de Paul Lafargue, y “Apología del Ocio” de Robert Louis Stevenson y, por ello, su táctica política consiste en no hacer nada, dividiendo los asuntos políticos en dos categorías, “los que no tienen solución” y “los que se solucionan solos”. De ahí que Mariano se limite a seguir tocando el violón, como el “percebe de Pontevedra” que ha sido en la pasada legislatura.
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Por parte de Pedro Sánchez, que será recordado como el líder que obtuvo el peor resultado de la Historia del PSOE, se ha propuesto llegar al Gobierno de España, a cualquier precio. Lo que induciría a pensar que el libro de sus últimas lecturas ha sido, “El carácter y el erotismo anal” de Sigmund Freud, y tras la metabolización de lo leído está dispuesto a “tragar y tragar” lo que sea procedente para llegar a un “gobierno provisional” en el qué él, solo sería el --Aleksandr Kérenski--, necesario para, posteriormente, --y una vez destrozado el PSOE-- poner el poder (para no dejarlo) en manos del estalinista, Pablo Iglesias. Y, mutatis mutandis, aplicar en España el guión de la revolución, un siglo después de la que se ejecutó en Rusia. Los pasos, las consideraciones y los protagonistas, son similares a las que sirvieron de excusas en el pasado siglo.
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En las democracias occidentales, no se conocen ejemplos, de un vicepresidente, in pectore, --Pablo Iglesias-- que comunicase en rueda de prensa la composición de su próxima “coalición de dos gobiernos” y el nombre del “presidente florero” –Pedro Sánchez--. Algo que habría supuesto, en los países serios, la ruptura total de negociaciones con el fantasma de la política; aquí lo que ha supuesto ha sido un “ronroneo” por parte de Sánchez, al que Iglesias le regaló “la sonrisa del destino”, envuelto en el paquete de un “presidente juguete”.
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Hay que reconocer que, Iglesias, tan acostumbrado a la “sonrisa vertical” (esto es un dato, no una opinión) sonrisa, por sonrisa, pretende regalarte a Sánchez la del “destino”. Y, es que, más que como “macho alfa” está actuando como el “garanhão ibérico” –tanto monta, (perdón) monta tanto, concejalas, diputadas, senadora y eurodiputada--. Porque, como es sabido “no tiene enmienda la coyunda” (o algo así). Los resultados de las elecciones presidenciales de Portugal, impedirán que se cumpliese el deseo “Iglesiano” de “ayuntar con una presidenta de República” debiendo conformarse, con ayuntar (3ª acepción del DRAE) con “Mamá pato”.
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Las filtraciones del pasado Comité Federal del PSOE, han demostrado que, a diferencia de la Directiva del PP, hay vida dentro, porque reconocen “que los resultados electorales obtenidos fueron malos” y “que en unas, hipotéticas, próximas elecciones, los afiliados no entenderían que el PSOE obtuviese unos resultados peores que, los mediocres obtenidos en el pasado diciembre”. En el PP, aunque, sotto voce, diferentes seguidores comentan que Rajoy no es la solución al futuro del PP, los miembros de la Directiva Popular, a imitación de la película, Thelma y Louise, como un grupo de frustrados y sumisos burócratas (partitócratas) se mantienen en silencio, mientras Mariano les lleva, en una última aceleración al fondo del precipicio político.
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Si una imagen vale más que mil palabras, habrá que tener presente el hecho de que, todos los representantes políticos comparecieron ante la prensa en el Congreso de los Diputados, salvo Rajoy que compareció, tras reunirse con el Rey, en La Moncloa. Con una presencia insólita, la Secretaria General del PP María Dolores Cospedal, que allí estuvo en las dos ocasiones, junto a la Vicepresidenta, Sáenz de Santamaría, y el Jefe de Gabinete, Moragas, surgiendo la pregunta: --¿En calidad de qué estuvo allí?—En calidad de heredera, al puesto que todos desean que deje Rajoy; olvidando lo que nos enseñaron los clásicos: --Lo heredado, dura menos que lo ganado—
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Y Sánchez, debe tener presente que: --“tragar para que Iglesias le nombre Presidente, será reconocer al estalinista el derecho de juzgarle e ilustrarle”. Teniendo, desde ese momento, algo que agradecer y toda la libertad por perder.
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…He dicho!
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*Es Presidente del Instituto Hispano Luso

El fin y los medios

*Por Ángel Rico

Si usted, respetado lector, es uno de los seguidores de mis “Off the records” sabrá que, durante la pasada legislatura, me caractericé por ser crítico con el gobierno de Rajoy. Un gobierno que defraudó a propios y ajenos. Un gobierno que acabó contagiándose por la actitud, percebuna, (perdón por el palabro) del Primer Ministro y así, pudimos comprobar como, --el Ministro de Industria, Energía y Turismo, gobernó a favor de las compañías energéticas y en contra de los consumidores; --al Ministro del Interior, más preocupado por repartir estampas de Santa Teresa de Lixieus, que de que todos los miembros de la Policía y Guardia Civil dispusiesen de chalecos antibalas; --La Ministra de Fomento, más preocupada en hacer de representante comercial de empresas de construcción, para conseguir contratos en Panamá y países árabes (donde, por cierto, alcanzó –la ministra-- un grado de pérdida de dignidad que ruborizó a miles de mujeres, al aparecer disfrazada de mujer inferior a los hombres) en lugar de democratizar el, antidemocrático y no representativo de la realidad, “Comité Nacional del Transporte”; --los ministros de Justicia, que consiguieron que la Justicia fuese la menos independiente de toda la historia democrática; --el Ministro de Hacienda, con la actuación más voraz (e ineficaz) que se recuerda, al llevar la deuda pública de España al 100 por 100 del PIB nacional, cada español debíamos en diciembre de 2015, 22.994 euros; --el Ministro de Exteriores y Cooperación, que salvo fomentar su ego, y su coqueteo con países poco ejemplares, hizo perder a España prestigio internacional; Y, así, con todos y cada uno de los anodinos miembros del gabinete. Es decir, un servidor, fue el mensajero de las críticas de la ciudadanía. Críticas que se tradujeron en una pérdida de 3.651.036 votos, respecto a las elecciones generales del año 2011.

Datos, indiscutibles, que supuso que el PP pasase de una, absolutísima, mayoría absoluta a contar con, solo, el 29 por ciento de los apoyos, insuficiente para poder gobernar; y en caso de llegar a hacerlo, con un gobierno totalmente inestable. Hecho que habría producido dimisiones, la misma noche electoral, en países occidentales serios y donde se respeta la voz de los electores.

Pero una vez dicho lo anterior, habrá que coincidir que, el principal partido de la oposición, --el PSOE--, perdió 1.472.818 votos, respecto de los ya mediocres resultados de 2011 (que hicieron dimitir a Rubalcaba), consiguiendo el 22 por ciento de los apoyos. Lo que también le imposibilita para gobernar en solitario, e incluso, con el apoyo de los partidos instalados en el sistema democrático.

En otro país serio, visto lo visto, se habría concluido que lo mejor para la ciudadanía sería construir un gobierno de concentración nacional, con varios partidos democráticos, --como en Alemania en la actualidad--, haciendo desaparecer de la escena política, a los causantes de las derrotas respectivas (Pedro Sánchez y Mariano Rajoy) para hacerlo posible. Pero en España falta seriedad y sobra soberbia en la clase política; de ahí que ambos perdedores se empeñen en seguir –yo, mi, me, conmigo mismo—pretendiendo encabezar un, hipotético, gobierno.

Rajoy, repitiendo, como un mantra, el: --hemos ganado las elecciones--, lo que es un sofisma, porque “ganar unas elecciones, supone poder formar gobierno” lo que no es el caso. Y Sánchez, repitiendo que: --los electores han votado cambio e izquierda— no queriendo ver que a él  le han “botado” (con b) 1,5 millones de anteriores simpatizantes. Y que en la circunscripción en la que, el propio Sánchez,  encabezaba la lista, Madrid, obtuvo el cuarto resultado, 560.679 votos menos que el primero (PP);  y 33.231 votos menos que el tercero (Ciudadanos). Datos que son suficientes para que, admita, que él (Sánchez) forma parte del problema.

En lugar de aceptar la realidad, insiste en un camino que, cada día, supone una pérdida de dignidad política, respecto a la dignidad que ya se había perdido en el día anterior, en su camino para encabezar (a cualquier precio) un gobierno macedonia. Así, supuestos que había descartado en el pasado, como “pactar con populistas, o con secesionistas” ahora los considera admisibles. Camino hacia el precipicio que tiene, desconcertados a numerosos miembros del Comité Federal del PSOE, donde uno de ellos me llegó a comentar que: --están en desventaja quienes tratan de hacerle ver el error, porque no hay nada más insistente que “una mujer que se fue a dormir soñando con ser la mujer del primer ministro de la república” y Begoña Fernández, lo hizo en varias ocasiones. De ahí que, como la gota malaya, insista en que Pedro debe ser (como sea) Presidente del Gobierno de España.  Porque como enseña el refranero español, “hay elementos que tiran más que dos carretas”.

La cesión (mediante alquiler) de cuatro senadores del PSOE (de Lugo, Santander, Castellón y Baleares) a los partidos secesionistas, ERC y DiL (antigua Convergencia) demuestra que Sánchez, está abierto a recibir el apoyo de quien sea, --hoy por ti, mañana por mí--.  Desconozco qué pensarán los 43.067 electores que votaron al senador por Lugo, Ricardo Jacinto Varela; o los 76.450 que votaron a Miguel Ángel González Vega, senador por Cantabria; o los 68.269 que votaron a Josep Lluis Grau, como senador por Castellón, sobre el hecho de que: --con su voto, se de protagonismo, dinero y capacidad de romper España a quienes ese es su principal objetivo político--. (El cuarto senador, participante en la vergüenza,  es el ex presidente del Gobierno de Baleares, Francesc Antich).

Sánchez, en su loco y ciego camino hacia el abismo, le ha comunicado al, secesionista, Presidente del Gobierno de Cataluña --“su voluntad por una reforma federal de la Constitución”-- desconociendo Sánchez que el artículo 167.1, de la Constitución dice: --Los proyectos de reforma constitucional deberán ser aprobados por una mayoría de tres quintos de cada una de las Cámaras. Si no hubiera acuerdo entre ambas, se intentará obtenerlo mediante la creación de una Comisión de composición paritaria de Diputados y Senadores, que presentará un texto que será votado por el Congreso y el Senado— (sic) Es decir, sin el apoyo del PP, nunca (repito, ¡nunca!), podrá Sánchez realizar ninguna modificación constitucional. Luego, entonces, ¿por qué se empeña en considerar posible, lo que sin el PP es imposible? 

Los ciudadanos debemos hacer ver, en nuestros respectivos ámbitos de actividad, que “el fin no justifica los medios”. Porque en el momento que se admita, para llegar al gobierno, utilizar cualquier medio; se utilizará cualquier otro medio, para mantenerse en el gobierno. Por eso, los miembros, sensatos, del Comité Federal del PSOE deben hacer algo más que “escandalizarse” por la deriva hacia el precipicio al que Sánchez está llevando al partido.

Para aclarar esta enrevesada situación, los electores deben volver a manifestarse en otras elecciones generales en la próxima primavera. Además de los protagonistas perdedores, Rajoy y Sánchez, --porque no tienen garantizado que sus respectivos partidos les otorguen la responsabilidad-- otras que están en contra de que el Pueblo hable son: --María Dolores Cospedal (PP), porque volverá a quedar demostrada su pérdida de afecto en Toledo, al perder apoyo, respecto de los 71.200 votos perdidos en relación a las elecciones de 2011. Irene Lozano (PSOE) porque el compromiso con Sánchez, no alcanza a otra legislatura, y con toda probabilidad no repetiría en la lista por Madrid. Incluso, Celia Villalobos, que no tendría garantizado repetir como Vicepresidenta Primera del Congreso ¡Gracias Mariano! Como ella misma reconoció, al haber sido premiada con un cargo para el que no está, ni estará capacitada, aunque lo repitiese en diez legislaturas.

Si el adagio anónimo dice que: --cada pueblo tiene el gobierno que se merece--, habrá que implicar más a la ciudadanía, para que, Georg Wilhelm Friedrich Hegel, se equivoque, por aquello de: --El pueblo es aquella parte del Estado que no sabe lo que quiere—

…He dicho!

*Es Presidente del Instituto Hispano Luso

Hablemos de ladrones

*Por Ángel Rico

El DRAE le atribuye al término “ladrón” la acepción siguiente:-- (adj) Que hurta o roba--. (Ojo, lo dice el DRAE, no un servidor que solo soy el mensajero). En los últimos tiempos es frecuente que la ciudadanía hable de casos de ladrones corruptos,  donde personas públicas (y no me estoy refiriendo a señoras de moral descuidada) se habían, presuntamente, quedado con dineros que no eran de su propiedad. Esos asuntos sirven de excusa para mantener una conversación mientras se toman un café. La ciudadanía se indigna por aquellos casos de los que se habla en los informativos, permaneciendo adormilada (esa misma ciudadanía) en aquellos casos donde, es objeto de un robo organizado y permitido por el gobierno de turno. Verbigracia, me explicaré:

La mayoría de los ciudadanos necesitan habitualmente hacer uso de energía eléctrica y/o gas en su actividad diaria. Los elevados costes de la energía motivan  que la mayoría de los consumidores hagan un esfuerzo por ahorrar el máximo posible en el uso de estos bienes de consumo; y es ahí, donde las compañías energéticas, con la aquiescencia y necesaria complicidad del gobierno, le roban (y vuelvo al DRAE; Robar: -- Tomar  para  sí  lo  ajeno,  o  hurtar  de  cualquier modo que sea--)  a los consumidores. Dándose casos como que, en un contrato de “gas”, donde un consumidor en su factura tenga un consumo de; --0,00 euros —tenga que pagar 38,92 euros (17,76 euros de término fijo, más 11,92 euros de canon de finca, más  2,51 euros alquiler de contador, más 6,76 euros de IVA). El Gobierno de España, por la mediocridad, del Ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, le sisa al consumidor 6,76 euros de impuestos, por no haber consumido nada de gas.

Pero hay casos donde se ha realizado un consumo real  de 31,33 euros de gas (las noches son frías en las Castillas), el consumidor se verá obligado a pagar una factura total de 80,03 euros (31,33 consumo de gas, 1,60 de impuesto de hidrocarburos, 18,31 de término fijo --0,29063 €/día--, 12,31 de canon de finca, 2,59 de alquiler de contador, más 13,89 de IVA). ¿Se ha dado usted cuenta, respetado lector, que el Gobierno primero le cobra el impuesto de hidrocarburos (el 5,11 por ciento) y luego le carga el 21 por ciento de IVA sobre el impuesto anterior? Es decir, le carga un impuesto, al anterior impuesto.

Pero si su consumo es de energía eléctrica, pongamos por caso un consumo real de  28,66 euros, el consumidor tendrá que abonar una factura de 67,34 euros  --el 235 por ciento-- (28,66 euros de energía real; 22,77 euros de potencia –0,116968 €/kw día-; 2,63 euros de impuesto de electricidad; 1,59 euros de alquiler de contador, más 11,69 euros de IVA). Volviéndose a dar el caso de que el Gobierno le carga el IVA a un impuesto anterior.

A aquellos prosélitos del PP, que juzgan con dureza mis críticas al, mediocre (vuelvo al DRAE: --de calidad media, de poco mérito, tirando a malo) Ministro de Industria, Energía y Turismo, les vuelvo a repetir: --que no le tengo animadversión al personaje; solo que considero, y a los ejemplos me remito, que ha sido negativo para los intereses de España, en general y de los consumidores españoles, en particular.

Lo de “término fijo” es un robo consentido, vamos algo así como si a los propietarios de automóviles  les cobrasen todos los meses un “cantidad fija” por utilizar las autopistas, las hayan utilizado o no. Y aplicar el IVA sobre el “impuesto de hidrocarburos y de electricidad” es una sinvergonzonería (una desfachatez, una falta de vergüenza). Y un político, José Manuel Soria, que no tiene vergüenza, no merece ser ministro. Y ya se sabe: --Cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen, pierden el respeto—

En estos días los electores, estamos viendo como está cambiando el cuento, donde, por ejemplo, la Abogada del Estado en Baleares, Dolores Ripoll, en el juicio que se está llevando a cabo donde está implicada la infanta Cristina de Borbón, ha dicho que: --“lo de que Hacienda somos todos, es sólo un slogan”--. Será o no un slogan, pero esa misma Hacienda, se lleva de todos los consumidores, unos impuestos, incluso por no consumir; permitiendo que las compañías energéticas aumenten su cuenta de resultados a costa de que millones de consumidores, están condenados, incluso, a pagar impuestos por un impuesto previo, y a pagar impuestos por no haber consumido, en el caso que nos ocupa, gas.

Los ciudadanos deben cabrearse, no solo por los grandes casos de corrupción que aparecen en los medios de información, --por cierto, medios de información que no hablarán de este habitual tipo de corrupción, utilizado por las compañías energéticas, porque se arriesgarían a que el “cártel”  (vuelvo al DRAE: --Convenio entre varias empresas similares para evitar la mutua competencia y regular la producción, venta y precios en determinado campo industrial) energético no utilice esos medios para colocar su publicidad institucional; sino que el descontento deben manifestarlo por aquellos casos donde son objeto de robos cotidianos. Y decirle a los partidos políticos que: --o cambian su postura o les acabarán votando solo los miembros de los consejos de administración de las compañías energéticas amigas— Porque como decían los clásicos: --“No hay ladrón sin encubridor”--  Y, quien avisa no es traidor.

…He dicho!

*Es presidente del Grupo de Empresas Agrarias & Gestión de Energía Agraria (GEA & GEA)

Puedo renunciar y renuncio, le dirá Pablo a Pedro

*Por Ángel Rico

Tras las pasadas elecciones legislativas, en España, el único candidato que –pase lo que pase— siempre ganará es Pablo Iglesias; porque, al mismo tiempo, es el personaje y su autor. Y con la misma falta de rubor, dice una cosa y pone en práctica la contraria. La estrategia consiste en hacer o decir lo que haga falta en cada momento, para ir acercándose al poder. La prueba más evidente del estalinismo “iglesiasno” se pudo apreciar en la teórica democracia interna de los “círculos podemitas” donde, a la hora de la verdad, si los “círculos” no acordaban lo que tenían que acordar, sencillamente, se ignoraban los acuerdos y se imponía –la centralización de las decisiones—es decir, lo que convenía al líder; mediante un descarado culto a la personalidad infalible de Pablo.

Iglesias es consciente que precisa dos partidas (dos legislaturas) para llegar al poder; y que la primera la necesita para quemar al rival directo, es decir, al PSOE, en general, y a Pedro Sánchez, en particular. A tal fin, como en el ajedrez, utilizará un “gambito” que, como es sabido, consiste en sacrificar una pieza al principio de la partida para conseguir una ventaja. La pieza que sacrificará Iglesias será “renunciar al referéndum de Cataluña” lo que en el futuro se denominará en política “gambito de Pablo”. De esta forma, el ambicioso Sánchez, podrá justificar ante los barones y baronesa del PSOE que –con la renuncia al referéndum no habrá obstáculos para constituir un gobierno apoyado por Podemos; que para Sánchez será “frente populista” y para Iglesias, será “provisional”. De otros asuntos como, la entrega de Ceuta y Melilla a Marruecos, y de la suelta de los presos asesinos de ETA, que defiende el podemita, aún no sabemos la opinión de Sánchez.

El iletrado Sánchez, en ese momento, se habrá metido en la boca del lobo, al desconocer que: --el guión de los movimientos de una partida similar, estaba escrito en 1917 y el autor se llamaba, Vladimir Ilich Uliánov “Lenin”, y la obra “Las Tesis de abril”--. Salvando las diferencias existentes, un siglo después, las justificaciones políticas y sociales, el enemigo común, y la necesidad de creación del “Gobierno provisional” son idénticas. Algo que Pedro, --quien no necesita recibir lecciones de nadie, ¡de nadie!—  desconoce.

Una vez que el “gambito de Pablo” se lleve a cabo, y Pedro Sánchez, sea elegido Primer Ministro del mencionado “Gobierno Provisional”, con el apoyo de los 90 diputados del PSOE, los 69 de las diferentes marcas de Podemos, los 9 de ERC,  los 2 de IU y los 2 de EH Bildu (total 172), incluso, con la complicidad pasiva de, --Ciudadanos no descarta abstenerse ante un pacto PSOE-Podemos si renuncian al referéndum catalán—(Aguado dixit), porque a Rivera, le gustará que García Ferreras y Pastor García, le pasen la mano por el ego; en ese momento se pondrá en funcionamiento la tercera parte del guión: --las protestas callejeras--.

La desordenada realidad constatará que, el Primer Ministro Sánchez, no sabrá como frenar los altercados que irán  “in crescendo” y el socio Iglesias, tendrá el argumento de que: --después de haber renunciado al referéndum en Cataluña, no puede pedirle más dejaciones al populacho podemita--, que, con violencia, solicitará se lleven a cabo las (imposibles) promesas de la   "Ley 25 de Emergencia Social" prometida por Pablo, que, entre otras cosas, contempla la ocupación de viviendas vacías o desocupadas; por miembros podemitas que reivindicarían “la expropiación de las viviendas no ocupadas y la legalización de la okupación” --adiós a la propiedad privada—. Se presentará una situación en la que la ley será un instrumento de la arbitrariedad y la arbitrariedad será la ley.

Lo que está en el guión “revolucionario” de Iglesias, es: --provocar la paralización de la circulación por carretera y ferrocarril en todo el territorio nacional y la inactividad de las industrias, grandes y pequeñas,  mediante los (engañados) miembros de “Podemos Transporte” que harían de ariete. Un servidor, ya escribió sobre este asunto, el pasado 20 de agosto,  y ahora lo reitero, sencillamente –porque en reuniones de trabajo-- así me lo han contado diversos miembros de los círculos de “Podemos Transporte”-- ¡Quien avisa, no es traidor!

Ante esa situación, Sánchez no tendrá la astucia política, ni los apoyos suficientes para combatir los desordenes generalizados; dejará hacer al populacho que se escudará en “la gran cantidad de ofensas y rencores acumulados desde la aprobación de la Constitución del 78”. Además, en aquellas comunidades autónomas y  ayuntamientos que, en la actualidad, el PSOE gobierna con el apoyo de Podemos, el soporte político será retirado, creándose la excusa para que Pablo Iglesias, a lomos de Podemos, ejecute su particular revolución hispana. –El Estado soy yo--, repetirá una y otra vez, mientras dirigirá la creación de una “asamblea constituyente” por y para los suyos.

En estos meses se ha podido comprobar que a Pablo Iglesias, le da igual ocho que ochenta; con la misma cara dura dice que –renunciará a un Plan de Pensiones del Congreso de los Diputados que, en realidad, no existe desde el año 2012--, como que –Andalucía realizó un referéndum de independencia en 1977— algo que nunca sucedió (en realidad se votó cómo acceder a la autonomía, si aplicando el artículo 143 ó, el 151 de la Constitución), o que –la Venezuela de Maduro es una democracia--, o que –el referéndum en Cataluña es irrenunciable--, sus peroratas en Francia serían calificadas como –le hin-han d’un áne—(el rebuzno de un asno) y las repite con increíble petulancia. El público objetivo de Iglesias no es demasiado exigente, en cuanto a la pureza, coherencia  y  legalidad de los argumentos. A sus seguidores, lo que les pone es lo de –leña al mono (burguesía),  que es de goma— y lo de menos es la calidad científica y legal de las promesas, que son meros detalles sin importancia; por ello existe el peligro de que, llegado el caso: --el podemismo defienda que “el fin justifica los medios”—y si para conseguir lo que se les prometió, hay que vulnerar lo que los españoles manifestemos en las urnas, sencillamente se quebranta la democracia y se instala de “dictadura del podemo-riado”.

“Los hechos son los hechos” y es obvio que Pablo Iglesias, no podría estar desarrollando,  su “Plan de Acción” sin la miope complicidad del resto de fuerzas políticas y sociales, donde predomina más el interés particular, de quienes flotan en el aparato de los partidos, que el interés general de los españoles. Además de que, los ignorantes, que llevarán las andas de Pablo Iglesias, desconozcan que: --una vez constituida la dictadura, la larga sombra de la represión también les alcanzaría a ellos--  Porque ya lo dijo, Mark Twain: --“Es más fácil engañar a la gente, que convencerlos de que han sido engañados”--. Y, como parte del engaño,  Pablo le dirá a Pedro: --si tú me lo pides  “puedo renunciar y renuncio”--.

…He dicho!

*Es Presidente del Instituto Hispano Luso

El “Sanch-ismo” de Pedro el Derrotado

*Por Ángel Rico

Soy de la opinión que, al igual que en ciertas profesiones hace falta un examen de ingreso, y otros posteriores de convalidación, para ser líder de un partido político debería ser necesario demostrar que se tiene un mínimo de cultura histórica de la política, para evitar tener que padecer aquellos acontecimientos que, con similares precedentes, ocurrieron en otros momentos de la Historia. Esta introducción viene a cuento, primero,  por los derroteros que está mostrando Pedro Sánchez, líder momentáneo del PSOE y, segundo, porque “el pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla”.

Cuando, en el pasado mes de mayo, en Gijón, en relación a las elecciones en el Reino Unido, Pedro Sánchez dijo: --“En el Reino Unido quien pierde las elecciones dimite”— (sic), refiriéndose al ejemplo del laborista, Ed Miliband, que al día siguiente de haber perdido las elecciones, frente a David Cameron, presentó su dimisión, por cierto, como también hicieron –el liberal-demócrata, Nick Clegg y el euroescéptico, Nigel Farage--; los socialistas españoles intuyeron que: --Sánchez estaría muy seguro de su victoria en las Generales porque, en caso contrario, imitaría a Ed Miliban, y presentaría su dimisión al día siguiente de su, hipotética, derrota--.

La Historia política recogerá que: --Pedro Sánchez, obtuvo los peores (¡los peores!) resultados del PSOE en toda la Democracia, y además de no dimitir (como había dejado entrever) intentaría formar gobierno con el apoyo de partidos contrarios al sistema social y democrático, que el propio PSOE había construido desde 1977. Poniendo de manifiesto que, a Pedro, en realidad, no solo no le importaba España y los españoles; sino que tampoco, le importaba el partido del que es secretario general, y a cuyo cargo se aferra al negarse a dimitir tras su clara e histórica derrota electoral;  apareciendo el “Sanch-ismo” en su más fosca realidad. El “Sanch-ismo” de Pedro, se intuyó con la confección de la lista electoral del PSOE de Madrid, donde no se contó con la participación de la Federación Socialista Madrileña (FSM) en la propuesta de nombres con opción de ser elegidos diputados, tan es así que, como número dos por Madrid, designó a una política catalana, con querencia hacia la autodeterminación de Cataluña; la situación es tan kafkiana que –salvo Pedro, y Rafael Simancas, ningún otro socialista madrileño salió elegido en esa circunscripción--

A diferencia de lo acontecido con Felipe González, en el XXVIII Congreso del PSOE, (mayo de 1979) donde defendió que: --“Hay que ser socialista antes que marxista”— Pedro, está defendiendo,  por activa y por pasiva,  que: --“Hay que ser Sanch-ista antes que socialista”—Si el lema de Felipe, en 1979,  suponía mirar adelante, en lugar de al pasado; el de Pedro, actualmente, supone el “yo, mi, me, conmigo mismo”.

En esa “hoguera de las vanidades” donde se está cociendo, Pedro Sánchez, a fuego lento, quien está moviendo los hilos y las ascuas, es Pablo Iglesias, que en su “Plan de Acción” tiene diseñado los diferentes capítulos que tienen que teatralizarse, para conseguir el fin perseguido: --“Obtener el poder para no soltarlo”--. Y si para ello, Iglesias, tiene que renunciar a algunos de sus –irrenunciables— postulados, renunciará, con tal de que Sánchez, se convierta en el Primer Ministro de un Gobierno Provisional y débil, tal y como, mutatis mutandis,  ocurrió en 1917 en Rusia. El plan es el mismo, los instrumentos similares, la incultura política, y falta de ilustración,  de Sánchez para no verlo venir, es infinita.

Ahora,  como entonces, es necesario disponer de un “Gobierno Provisional” con Sánchez como débil  “Primer Ministro” (como le ocurrió a Kerensky)  –con la suma de todo el espectro político del Congreso, en un tótum revolútum, salvo el PP y Ciudadanos,  con la excusa de: --Echar a la derecha burguesa del gobierno para darle todo el poder al pueblo (entonces a los Soviets)--, se promoverá en la calle,  un permanente estado de agitación social y propaganda,  utilizando Atresmedia, Mediaset y la mentira generalizada, como instrumentos revolucionarios;  donde el “Sanch-ismo” no tendrá ni la capacidad de liderazgo, ni la determinación política para frenar las agresiones, fomentadas por el “podemismo” a la legislación vigente--. Incluso, los apoyos prestados por el “podemismo” al PSOE en Castilla-La Mancha, Extremadura, Aragón, Baleares y Comunidad Valenciana; además de en varias diputaciones provinciales y ayuntamientos, se difuminarán, haciendo ingobernable la mayoría del territorio español, propiciando el ascenso al poder del descontento revolucionario.

En ese momento, se habrá cumplido el guión (las Tesis de Abril) de Iglesias y, se provocará el golpe de estado revolucionario podemita y, Pablo sustituirá a Pedro en el gobierno, prometiendo crear una sociedad distinta a la burguesa. Para ello se suprimirá el régimen parlamentario actual; se nacionalizarán servicios estratégicos, entre ellos, los medios de comunicación privados; se pondrá en entredicho la propiedad privada (Art. 33 de la CE), permitiéndose la ocupación de viviendas y fábricas; y la Monarquía parlamentaria (Art. 1.3 de la CE), será sustituida de facto por la república podemita. Y, Pedro Sánchez sin enterarse; --porque Pedro no necesita “lecciones de nadie”--, mientras tanto va de “pelonería política en parvedad social”. Sánchez, nunca podrá llegar más alto, y el histórico PSOE, nunca podrá caer tan bajo.

Con los resultados electorales presentes, lo más razonable sería estudiar un gobierno de gran coalición, similar a la formada en Alemania,  donde la Unión Cristianodemócrata (CDU), la Unión Socialcristiana (CSU) y el Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) gobiernan con un programa conjunto. Esa hipótesis en España, contaría con 253 diputados y, salvo mejor opinión, se podría planificar los pasos a seguir para construir la España del año 2050;  sin arriesgarse a los peligros de una demagoga revolución podemita y a que, como en Venezuela, llegue a escasear, entre otros bienes de consumo, el papel higiénico y, por supuesto, la Libertad. Porque lo que defiende Podemos, mediante promesas de “emergencia social” no ha funcionado nunca en ningún lugar, en ninguna época histórica y, con ningún dirigente marxisto-estalinista.

Para que pueda ser posible en España, lo que ha sido posible en Alemania, es imprescindible que el PSOE sustituya el “Sanch-ismo” de Pedro, por la democracia política del sentido común mayoritario del Comité Federal de un partido con una gran historia que, como en 1979, debe mirar más al futuro, que a los intereses propios de Pedro y de María Begoña Gómez, su, fotogénica, mujer. El Socialismo del Siglo XXI no tiene que ser confundido con el paupérrimo “Sanch-ismo” de solo 90 diputados.

…He dicho!

Postdata: --En la próxima ocasión, hablaremos del partido Ciudadanos, que quiso debutar en primera división, con los defectos, la falta de banquillo y las carencias de la división segunda.

*Es Presidente del Instituto Hispano Luso

La particular concepción de “Gobierno” de Rajoy

*Por Ángel Rico

Una de las cantinelas más repetidas durante la campaña electoral fue la de que “debe gobernar el partido más votado”; una cansina repetición que vaticinaba lo que “como era previsible que ocurriera, acabó ocurriendo”: --que el PP no dispondría de mayoría absoluta para gobernar--. Los hechos demostraron que Rajoy involucionó --de una, absolutísima, mayoría absoluta, a disponer solo de 123 diputados (el 35 por ciento del Congreso)— Con una pérdida de 3.651.036 respecto de 2011, es decir, uno de cada tres antiguos votantes le dio la espalda a las propuestas de Rajoy. Pero aún así, el 20D, Mariano apareció en el balcón de Génova 13 para decir “hemos ganado las elecciones”. Vamos, como si el presidente de un equipo de fútbol tras el segundo partido de una final dijese “hemos ganado el partido”,  olvidando que en la suma de los dos partidos celebrados obtuvo menos puntos que el rival. Pero, ya se sabe “quien no se conforma, es porque no quiere”.

Pero en esa, rajoyana, declaración de principios es posible descubrir el ADN político del personaje; donde se demuestra que a la hora de gobernar, para Mariano, tanto monta, disponer de 186 diputados, (X Legislatura) como de 123 (Legislatura XI),  su escenario mental es el mismo, es decir, “plano”. Quien no fue capaz de legislar, cuando podía hacerlo, sobre, por ejemplo: --El Plan Hidrológico Nacional; --La separación de poderes, con especial atención al Judicial; --La unidad de la Nación Española; --Dejar claro que los representantes del Estado, ya sean locales, provinciales, regionales o nacionales, tienen la obligación, ineludible, de cumplir las sentencias de los tribunales; --Que todos los españoles somos iguales ante la Ley, ante los impuestos y ante el FLA (Fondo de Liquidez Autonómica, a saber: línea de crédito, es decir, un tipo de préstamo,  concebido para que el Estado le preste dinero a las Comunidades Autónomas de modo que no sean ellas las que tengan que ir a los mercados para financiar su deuda de modo que, en lugar de ellas, lo hace el Estado); --y que el legislador (ningún legislador) puede saltarse la Constitución, --Etc., ahora quiere seguir presidiendo un gobierno con el apoyo de, solo, 123 diputados. ¿Para qué?

Solo como hipótesis de trabajo, admitamos que: --por omisión del resto de diputados, Rajoy es investido Presidente del Gobierno con el voto de sus 122 sectarios, mas el suyo propio— y tras autofelicitarse (Mariano) de lo cojonudo que resulta cuando se mira al espejo, y designar el Consejo de Ministros, donde, sin duda, estaría María Dolores Cospedal; la anti-lideresa castellano-manchega, que ha vuelto a recibir, en pleno rostro,  la opinión que los electores tienen de ella;   --Donde en las Generales de 2015 Toledo, su circunscripción,  perdió 71.200 apoyos y dos (2) diputados, respecto de las Generales de 2011; y concretamente en la ciudad de Toledo, el PP perdió 7.659 votos, respecto de 2011; eso después de haber perdido, anteriormente, en las elecciones autonómicas de 2015, en Toledo, 51.188 votos, respecto a las elecciones autonómicas de 2011--, a Cospedal la acompañarían otros ministros de clase mediocre (de calidad media, tirando a malos) como el de Industria, Energía y Turismo; el de Asuntos Exteriores; el de Interior; la de Empleo; el de la Justicia, dependiente, etc.

El Gobierno aprobaría en Consejo de Ministros las leyes “A”, “B” y “C” que, sucesivamente, las presentaría al Congreso de Diputados, y previo el debate pertinente, 187 diputados votarían en contra, decayendo las propuestas de Ley, que deberían volver al Gobierno. Y así, con el resto de leyes propuestas, --“X”, “Y” y “Z”— Luego entonces ¿Para qué sirve que gobierne el partido más votado, si no puede aprobar leyes para hacer felices a la personas?  Ya lo dijo Solón (que alguien le explique a Mariano quien fue Solón): --“Aprenderás a gobernar, después de aprender a ser gobernado”—

Nada actúa de un modo tan convincente sobre un pueblo como el valor de sus dirigentes. El heroísmo no lo olvida jamás un pueblo; pero menos aún la cobardía en horas decisivas de la Historia. Y los 3,7 millones de, antiguos votantes, que en esta ocasión no le dieron el apoyo a Mariano, fue porque ven a un pávido en el gobierno.

Lo de sectarios no es un insulto, para los diputados del PP, pero es en las sectas, y no en los partidos políticos modernos, donde no hay nadie con la suficiente valentía y lealtad para decir: --Mariano, esta es la octava vez que perdemos apoyos, habrá que cambiar de actitud y de rumbo--.

Mientras tanto, Mariano, se esconde tras su mohosa sonrisa en escabeche; tanto tras recibir un mamporro en el rostro (con la actitud poco edificante, para las personas maltratadas, de no presentar denuncia por la agresión); cuanto, tras perder 3,7 millones de votos. Rajoy es “Mariano y sus circunstancias”. Tanto en el 2011, con un programa electoral que incumplió, como en 2015, donde no hubo programa, total ¿para qué?

Mariano lo que quiere es seguir en la cúspide, --para qué—nadie lo sabe; tal vez, para que no estén otros. Él quiere seguir estando, da igual, si es con absolutísima mayoría absoluta, o con mayoría minoritaria. Sin ser consciente, como dijo Abraham Lincoln, que: --Ningún hombre es lo bastante bueno para gobernar a otros sin su consentimiento--. Por ello, el gobierno está para hacer cosas por lo demás, y Mariano lejos de eso, insiste en que “debe gobernar el partido más votado”, sin aceptar que un gobierno que no pueda legislar, no será un gobierno, será una farsa.

De los polvos, de no haber modificado la Ley Electoral General, cuando tuvo mayoría absoluta para modificarla y que todos los votos tuviesen igual valor, vienen estos lodos; con unas Cortes a la deriva. Así ocurrió con todos aquellos asuntos sobre los que pudiendo legislar, Mariano, opto por sonreír, porque como dice el proverbio: --el que nace barrigón es inútil que lo fajen--. De donde no hay, no se puede sacar.

Respetado lector, la próxima ocasión, hablaremos del “Sanch-ismo” nueva doctrina política basada en poner al personaje por delante del histórico Partido Socialista Obrero Español, caiga quien caiga.

…He dicho!

*Es Presidente del Instituto Hispano Luso

Más política real y menos “politiqués”

*Por Ángel Rico

Los tiempos actuales están poniendo de manifiesto la distancia entre la “realidad política y la realidad social”; porque una y otra no son idénticas. La política se ha convertido en un clan que piensa y legisla sobre cuestiones distantes (y distintas) de las necesidades de la ciudadanía; incluso utilizan un lenguaje especial y no entendible –el politiqués— (aunque no exista el palabro, si existe el hecho) lo que, entre otras cosas, fomenta la “abstención” de los electores a la hora de manifestarse por una u otra propuesta política, al considerar que –todas son igual de falsas--. Ante cada elección, la posibilidad de la “abstención” preocupa poco a los políticos que, a lomos de una enorme petulancia, consideran que –serán los potenciales de seguidores de los otros, quienes se abstendrán— y, en todo caso, sea cual fuere el número de abstencionistas, el número de legisladores a elegir acabará siendo elegido, aunque solo hubiesen votado los familiares de los candidatos; lo que supone un cierto “pucherazo” que habría que intentar solucionar.

¿Cómo? Salvo mejor opinión, propongo que los líderes políticos que consideren que --a opinión y/o la abstención de los electores-- debe ser tenida en cuenta, deberían comprometerse a “reformar las leyes electorales” de forma que, por ejemplo: --Si el número de legisladores a elegir para un parlamento determinado fuese 100, que se correspondería con el número total de electores con derecho a voto, también 100; si el día de las elecciones los abstencionistas fuesen el 44 por ciento (como ocurrió en las últimas Legislativas en Portugal) los partidos políticos deberían repartirse, proporcionalmente, al número de votos obtenidos, 56 puestos de diputados-- (En el caso de Portugal, la Asamblea de la República, en este momento, XIII legislatura, estaría compuesta por 129 diputados, en lugar de los 230 y la finiquitada X legislatura en España habría debido tener 252 diputados en el Congreso, frente a los habituales 350).  La Democracia, en este supuesto, no se vería perjudicada, porque los resultados de las propuestas y contrapropuestas políticas, tendrían el mismo resultado; pero de esta forma, habría un notable ahorro en el coste de parlamentarios para el erario público; que no hay que olvidar lo sufragan los contribuyentes mediante impuestos.

Cuando los prosélitos de “Portugal a Frente” (PaF) repiten y repiten y vuelven a repetir que han sido la propuesta política ganadora, con 107 diputados, en realidad están equivocados; la propuesta política más apoyada fue la abstención que, obtuvo 4.273.728 votos, frente a los 2.074.975 votos al “PaF”. Y, hasta ahora, nadie del grupo mayoritario (aunque sin mayoría absoluta) ha realizado una pública autocrítica.

Yo tengo la convicción que, con esta filosofía, las cúpulas de los partidos políticos, así como el resto de liderzuelos que conforman las pirámides de  los partidos políticos repartidos por todo el territorio nacional, tendrían más interés en las opiniones de la ciudadanía a la hora del quehacer  cotidiano; siendo más vigilantes en las propuestas que se defienden y en la actividad realizada por los cargos elegidos para este o aquel negociado. Porque, la opinión y el desencanto de cada ciudadano, sobre la cosa pública, contaría en la legislatura siguiente.

Los análisis objetivos que, diferentes expertos políticos, han realizado sobre la enorme e inadmisible abstención en Portugal (el 4 de octubre de 2015) coinciden en que: --la desidia, indolencia e indiferencia, de varios de los componentes del pasado Gobierno (ministros y secretarios de Estado) fueron los principales culpables de tan gran, e impresentable, abstención--. Realidad que debe ser asumida por los diferentes líderes, para que en el futuro la participación electoral sea mayor--. En el PSD y en el CDS-PP (en Portugal) deben recordar lo que decían los clásicos: --No hay mayor desprecio que la falta de aprecio--, y deben actuar en consecuencia. Porque, como dejó escrito, Maquiavelo: --¿De qué serviría la política, si no se pudiera alcanzar por vías oblicuas, lo que es imposible lograr por la línea recta?--

Los políticos gobiernan a base de lo “políticamente correcto” y, estamos viendo, por ejemplo, en relación a los “refugiados sirios” que tras abandonar Siria, se dirigen a Europa, en general, y a Alemania, en particular, en lugar de hacerlo hacia Arabia Saudí o Irán, que además de quedarles, geográficamente, más cerca hablan un idioma (el árabe) común. Los políticos europeos, han optado –sin contar con sus respectivos ciudadanos—a aceptar, en nombre de un teórico mandato superior, un número indeterminado de “refugiados”. Dándose casos, como ocurre en Alemania,  que en ciudades de, 15.000 habitantes, han llegado 30.000 refugiados, a quienes se les acoge en polideportivos, y se les facilita cobijo, comida y ropa; por lo que los refugiados deambulan por la ciudad sin oficio, ni beneficio, con los previsibles problemas de convivencia que: --como es posible que ocurran, acabarán ocurriendo--.

O las quejas de los “refugiados” acogidos en Portugal, que: --han manifestado su descontento por las viviendas facilitadas y por las ayudas económicas que reciben--.

A, riesgo de ser políticamente incorrecto, opino que: --los políticos antes de aceptar,  para sus respectivos países, un número de refugiados (que aún no disponiendo de certificación de origen, todos aceptamos que son sirios), cuando en cualquiera de nuestros ayuntamientos, para solicitar algún servicio municipal, es requerido un certificado de empadronamiento para certificar que, un ciudadano reside en dicha ciudad;    deberían realizar una encuesta entre los líderes de los diferentes partidos políticos para saber, cuántos refugiados, de forma directa, acogerán los responsables de los distintos partidos políticos, porque –me corregirán, sin duda, los lectores—pero no me vienen a la mente que uno solo haya manifestado los refugiados que están dispuesto a acoger en sus domicilios;  posteriormente se realizaría similar estudio entre los afiliados de cada partido. Una vez que se hubiese obtenido la cifra de refugiados a ser acogidos por los partidos políticos, esa cantidad se multiplicaría por dos (2) y el total serán los refugiados que España, Portugal, etc., aceptarían. Porque resulta inadmisible que los líderes de unos partidos políticos, que son conscientes que nunca gobernarán, instalados en la demagogia, se encargan de pedir más, en este caso, refugiados que, desgraciadamente, acabarán en algún polideportivo, con los problemas directos e indirectos para los pacíficos y sorprendidos, vecinos.

Como ha escrito Cesar Vidal: --“Francia tuvo su propia revolución, pero no inspirada en el pesimismo antropológico del protestantismo que exigía una división de poderes, sino en el optimismo antropológico de la masonería a la que pertenecieron sus grandes dirigentes, desde Mirabeau a Danton pasando por Lafayette”— (sic) Una evolución, adaptada a la realidad del siglo XXI es la que los ciudadanos están exigiendo. Cuanto más tarde en llegar esta aceptación de la realidad, más se estará fomentando la abstención por parte de la ciudadanía, y la demagogia, por parte de los partidos políticos clásicos y de los partidos políticos recién llegados. Porque como dijo, Alexis de Tocqueville: --En una revolución, como en una novela, la parte más difícil es inventar el final--, y el, optimista, final están dispuestos a escribirlo los ciudadanos, solo hay que escucharles.

…He dicho!

*Es presidente del Instituto Hispano Luso