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Notas "Off the record" de Ángel Rico

El perro del hortelano en la política

*Por Ángel Rico

En esta Castilla-La Mancha  nuestra es habitual escuchar la frase: -- Fulano, “es como el perro del hortelano que ni come ni deja comer”-- dando a entender que, el tal Fulano, ni hace las cosas que les corresponden, ni deja que otros las hagan en su lugar.

Pues bien, hoy les haré partícipes de un caso de evidente actitud política, que nos recuerda la filosofía  “perrohortelanesca”, pero no se hagan ilusiones no es parecida a la obra de teatro, en tres actos, de Don Lope Félix de Vega y Carpio, comedia romántica protagonizada por, Diana, condesa de Belflor y Teodoro, su secretario. Aquí el protagonista es el Director General de Agricultura y Ganadería de Castilla-La Mancha, Don José Tirso Yuste Jordán. Les cuento:

En España, contabilizados en los registros oficiales de desempleados del mes de julio, hay: 4.615.269 personas, el 22,8% de los españoles en edad de trabajar, de los que de Castilla-La Mancha parados son: 248.823, es decir el 29,5% de los potenciales trabajadores de esta región, 6,7 puntos más desempleo que la media nacional.

Castilla-La Mancha tiene una superficie geográfica 7.922.716 hectáreas, de las que se dejan anualmente de barbecho (Tierra labrantía que no se siembra durante uno o más años para que descanse), 1.000.000 hectáreas (12,62% del total). En Castilla-La Mancha también hay cuatro (4) fábricas de biodiésel cerradas, sin actividad y, por tanto, sin empleo.

Considerando que la Agrupación Nacional de Transportes-Plataforma, tiene la necesidad de ofrecerles a sus asociados y simpatizantes, 300.000 toneladas al año de biodiésel, el Grupo de Empresas Agrarias (GEA) inició el proyecto: “Empleo, Agricultura, Biodiésel y Transporte”  que suponía: --Poner en cultivo de colza (Brassica napus) parte del millón de hectáreas que cada año se dejaban de barbecho, para obtener la materia prima que necesitan las fábricas de biodiésel cerradas, para que produzcan el biodiésel que los transportistas necesitan, como alternativa al carísimo gasóleo fósil tradicional. La suma de creación de empleo en las distintas fases del proyecto, supondría la creación de un importante número de empleo, fijando la población rural al territorio. Y, porque en una economía como la actual, no es presentable que sea más rentable, en Castilla-La Mancha,  tener 1000.000 de hectáreas de improductivo, pero subvencionado, barbecho, que produciendo materia prima para producir energía renovable nacional.

Cuando se mantuvo una reunión, entre otras instituciones, con el Director General de Agricultura y Ganadería de Castilla-La Mancha, y se informó ampliamente de los objetivos generales, el Director General se negó a ayudar económicamente, en ninguna de las fases del proyecto, “dada la política de recortes del gobierno regional”. Por lo que, desde el GEA, nos comprometimos a buscar otras alternativas, que encontramos en la Oficina Española de Cambio Climático, toda vez que el referido Proyecto supondrá, en cuatro años, la reducción de, 5.466.026 toneladas de CO2, con un ahorro para el Estado español de 38.262.182 euros, que de no eliminar CO2, tiene la necesidad de salir a comprar cuotas de reducción de CO2 al coste de 7 euros por tonelada.

Teniendo presente la importante creación de empleo, la creación de una actividad económica con futuro, que además ayudara a la Seguridad Energética Nacional, y dará cumplimiento a la Directiva 2009/28/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de abril de 2009, relativa al fomento del uso de energía procedente de fuentes renovables, que establece unos objetivos vinculantes para la cuota global de energía procedente de fuentes renovables para 2020, donde los objetivos para España son el 20% de energía procedente de fuentes renovables en su conjunto, en términos de consumo final bruto de energía, y el 10% de energía procedente de fuentes renovables en el sector del Transporte para 2020, solicitamos del mencionado Director General: --“un documento de apoyo al Proyecto”, obteniendo al respecto, en el día de hoy, la siguiente respuesta, ¡Atención!: --“en relación al asunto de este correo al  que respondemos, le informamos que el Director General de Agricultura y Ganadería, finalmente no firmará los documentos a que hacen referencia. Sintiendo las molestias que les hayamos podido ocasionar, reciban un cordial saludo”-- (sic)

Cuando nuestro colega de IR-COAG de Castilla-La Mancha, se interesó mediante llamada telefónica por la respuesta señalada el Director General, aludido, argumentó: --“Es lo que me han aconsejado mis asesores”—Aduciendo otros argumentos que no se corresponden con la realidad y que ponen de manifiesto que, entre otros departamentos, en la Dirección General de Agricultura  y Ganadería de Castilla-La Mancha, se utiliza la filosofía del “perro del hortelano”. De esa forma no se equivocan.

Hace unas días escribí sobre “vivir de la mamandurria” (Sueldo que se disfruta sin merecerlo, sinecura, ganga permanente) que en presencia de la Presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores Cospedal, había argumentado la Presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre, y varios directores de gabinete de consejerías me llamaron para que les diese nombres propios, pues bien, aquí va otro nombre de cargo que vive, a mi juicio, de la “mamandurria”: -- Don José Tirso Yuste Jordán--, que no firma un documento de apoyo a un Proyecto creador de empleo en su región, porque pudiera tener dicho Director General, como Lope Vega, proyectos propios que: “en horas veinticuatro pasen de las musas al teatro”, no, no apoya este, ni ningún otro proyecto que suponga tomar una decisión política,  porque en “mamandurriopolís” lo más cómodo es: --que no se note, que no traspase, que no moleste--. Y así se aguanta hasta el mes siguiente, que haremos lo mismo que este.

Los de Campo de Criptana somos libres para opinar, que cargos políticos que se demuestran inútiles (es decir, que no son útiles para el cargo que ostentan) deben ser, por el bien de la colectividad, sustituidos por otros para los que la creación de empleo, mediante el apoyo a proyectos emprendedores, que aporten crecimiento al PIB regional, sean prioritarios dada la situación actual, y al cargo político no útil se le cesa, ya sea de Talavera de la Reina o de Peralejos de las Truchas, porque los gastos fijos de una Dirección General, donde tanta influencia tienen los asesores, son innecesariamente caros para los contribuyentes.

…He dicho!

*Es Presidente del Grupo de Empresas Agrarias (GEA)

Nosotros los españoles

*Por Ángel Rico

Si el mandamás de Marte quisiese saber cómo es España, enviaría a un propio para que se personase en el país, nos investigase y posteriormente le informase de todo. Me atrevo ha predecir que el emisario marciano, tendría notables dificultades para explicar a su jefe la realidad del pueblo español.

Porque resulta difícil de entender que el pueblo, --la generalidad de los españoles--, actuemos movidos por unos parámetros tan primitivos y simples  que, como resultado, ha permitido que mediante una sucesión de acontecimientos cómplices, hayamos llegado a la actual situación. Tenemos como Ley suprema una Constitución que la gran mayoría de los españoles desconoce, y esa ignorancia provoca que, en comentarios de café y en manifestaciones callejeras,  se hagan propuestas imposibles  para  resolver los problemas más candentes del momento.

El mismo pueblo que votó a Zapatero en la anterior legislatura, sin querer enterarse que la crisis ya estaba aquí, ahora se encuentra frente a los resultados de aquella miopía  y no admite las soluciones que deben aplicarse para curar el cáncer que corroe al Estado. Mientras tanto, (el pueblo) se esconde tras la telebasura, y los éxitos deportivos, que como un alucinógeno impide tener conciencia clara de lo que ocurre. Y así van pasando los días y las circunstancias que dejan en evidencia la realidad en blanco y negro que nos acompaña.

Este mismo pueblo miope, --que en el inmediato pasado otorgaba al nacional separatista, Josep Antoni Duran i Lleida, la distinción de mejor político del parlamento—  ahora cuando no quiere que “le toquen lo suyo”  vuelve la cara a Rajoy pidiéndole que –Cambie la Constitución—sin tener ni idea de cómo se reforma la Constitución. Hablan de cambiar la Constitución, como si para ello bastase que Rajoy se lo propusiese. Esa ignorancia primitiva, de no querer enterarse de cómo son las cosas, de cómo está compuesto el Parlamento y de cómo funciona el “sistema”,  es lo que mueve el corazón colectivo de los españoles desde la Transición.

La mayoría de las propuestas que se exponen, tienen un denominador común: --que se reforme lo demás y no se toque lo mío--.  Las propuestas son idénticas provengan de los “mineros”, “agricultores”, “empleados públicos”, “liberados sindicales”, “directores generales”, etc., todos quieren vivir del sistema, sin preocuparles que el sistema se financia con los impuestos de los contribuyentes, y cuando son mayores los gastos que los ingresos el sistema entra en bancarrota. Por lo que el emisario marciano tendría que informar que se repite la máxima de: –si el sistema mantiene mis beneficios, es indiferente lo que ocurra después--. Una ignorancia cómplice que nos ha llevado a la actual situación.

La falta de implicación derivada de la “ignorancia” política, es uno de los contagiosos males que tiene la sociedad actual. Se utilizan eslóganes del pasado y propuestas políticas imposibles en una España integrada en la UE, pero da igual, esa suma de vociferaciones sirve de anestesia colectiva para una sociedad que se esfuerza por no querer saber, que los cambios deben hacerse de otra forma. Solo hay un camino para pasar de la Ley a la Ley, y al “sistema” le va bien mantener al pueblo en esa ignorancia.

Si usted, respetado lector, hiciese una encuesta entre su círculo de amistades, para saber si los encuestados saben cómo se debería reformar la Constitución para modificar el Título VIII, de la Organización Territorial del Estado, se llevará una desagradable sorpresa. De esa realidad ignorante se alimenta el “sistema”, que hace como que se realizan cambios, para que todo siga igual.

Otro de los males es la “cobardía” que impide la implicación personal, esperando que sea el resto del pueblo quien haga lo que cada uno, a título personal, no está dispuesto a hacer. Esta tesis se puede observar cada día en las manifestaciones callejeras, donde los manifestantes piden una cosa y la contraria. Piden cambios sin decir quién y cómo se debe hacer tal cambio.

No pongo en duda la buena voluntad de Rajoy, para resolver el grave problema, (en otro momento puse en duda el liderazgo de Rajoy y me vinieron encima todas las presiones del sistema para que retirarse aquella opinión, cosa que obviamente no he hecho), pero sin una reforma de la Constitución será imposible sanar la grave enfermedad del Estado. Y para esa reforma es necesaria la implicación de un pueblo que, en su mayoría, no quiere saber, para justificar su no implicación, poniendo de relieve otra enfermedad la “superficialidad”.

Y como en el Apocalipsis, el cuarto de los caballos estaría montado por la “desidia”, que permite que por  falta de implicación la realidad siga empeorando, el presente y el fututo de todos nosotros. Es necesario que cada cual salga del letargo y se pregunte qué puede hacer por España (perdón pero no he podido evitarlo) y solo entonces la solución empezaría a ser posible.

El marciano informaría a su jefe que España es un país dominado por cuatro caballos, uno montado por la “ignorancia”, la “cobardía”, la “superficialidad” y la “desidia”, donde nadie quiere ser protagonista del futuro, al estar todo el tiempo lamentándose por el pasado.

…He dicho!

*Es Presidente del Instituto Hispano Luso

De bien nacidos es ser agradecidos

 *Por Ángel Rico

Hoy les hablaré de “Gómez”, un contribuyente autónomo con el que coincido tomando café algunas mañanas. Ayer, día 20, era el último día para hacer efectivo el pago correspondiente al IVA y a las retenciones por IRPF del trimestre anterior. Como todos los trimestres, “Gómez”, tenía planificado personarse, a última hora de la mañana, en su entidad bancaria habitual, para cumplir con las obligaciones tributarias. El resto de la mañana las dedicó a tratar gestiones relacionadas con su actividad profesional, atendiendo a clientes, proveedores, etc. Conforme a lo previsto cogió su automóvil para desplazarse al banco con el que habitualmente trabaja y, en mitad del camino, se encontró con un grupo de funcionarios que cortaban la vía por la que iba “Gómez” reteniéndole en un atasco formado por el corte de los empleados públicos. “Gómez“ miraba el reloj, esperando que la paralización del tráfico se reestableciese pronto, porque en caso contrario no llegaría a tiempo para ingresar los tributos.

Los funcionarios gritaban, hacían sonar sus pitos y agitaban sus pancartas, que indicaban su oposición a cobrar solo trece (13) y no catorce pagas este año. Mientras tanto “Gómez” miraba y volvía a mirar su reloj, cada vez con más inquietud. En una ocasión trató de negociar con los funcionarios que cortaban el tráfico, para que continuasen con la protesta en las aceras de la calle, permitiendo la circulación, obteniendo como respuesta: --Cortamos la calle porque estamos defendiendo nuestros derechos--. “Gómez” volvió a su automóvil y cuando el reloj indicó que no llegaría a tiempo de pagar unos impuestos que –principalmente—servirían para que los funcionarios pudiesen cobrar este año trece (13) pagas, de lo más profundo de su alma le salió un: --¡Que—se-jó-dan!

“Gómez” tendrá que proceder al pago de impuestos el próximo lunes, sufriendo la penalización económica establecida por el retraso en el pago de impuestos. Y la clase compuesta por los empleados públicos tendrá un simpatizante menos.

Muchos coincidimos en que antes que recortar el salario de los funcionarios o subir la parte correspondiente al pago de los medicamentos, habría otras muchas alternativas menos sociales –por tanto más políticas y por ello intocables— por lo que esta clase (tal como están las cosas) privilegiada quiera darle al gobierno una patada, pero utilizando el trasero de los contribuyentes es injusto y estúpido a la vez.

Los funcionarios que respondieron a “Gómez” que --cortaban la calle porque defendían sus derechos--, deben ser conocedores que “Gómez” tiene, sin cobrar varias facturas correspondiente a servicios realizados al gobierno autónomo, porque al no haber dinero para todas las obligaciones, el gobierno decidió que el dinero que hay se dedique a pagar las mensualidades de los funcionarios, antes que a pagar las facturas que se deben, entre otros, a “Gómez”. Lo que demuestra un favoritismo de clase, que deja a los contribuyentes en el último lugar.

Si los “Gómez”, los “López”, los “Rodríguez”, los “Jiménez”, etc., como protesta, dejasen de pagar sus impuestos durante seis meses, el 25% de los funcionarios deberían ser despedidos. Y daría igual que hubiesen aprobado una, dos o tres oposiciones, si no hay dinero no se les podrá pagar, y si no se les puede pagar, aunque jodan a “Gómez” con sus cortes de vías públicas, no habrá dinero para cobrar ni trece (13) ni diez mensualidades.

Llegados a este punto, mostrar algo de gratitud de los privilegiados funcionarios a los contribuyentes, no estaría mal. Porque mantenerse en la actual miopía es jugar a la ruleta rusa, para acabar como en Grecia y Portugal, despertándose un lunes un funcionario siendo uno del 20% de los empleados públicos puestos en la calle. En Grecia no se podía hacer y se hizo. En Portugal no se podía hacer y se hizo. Y en España no se puede hacer y como el personal siga sin querer ver lo que pasa, se acabará haciendo.

Por tanto los funcionarios deben sumar sus voces a quienes proponemos otras alternativas de recortes menos injustas, y que en una España en bancarrota pasa por eliminar totalmente las subvenciones a partidos políticos, sindicatos y patronal, además de recortar a la mitad la estructura de las comunidades autónomas. Obviamente estas propuestas van ligadas a que quienes cobraban unos suculentos sueldos, por ser parte de la innecesaria estructura de las entidades mencionadas, sean despedidos. Lo que, previsiblemente, supondrá su oposición y protesta.

Las voces de los que ahora protestan las echamos de menos cuando, en el pasado, denunciábamos que --manteniendo tantos privilegios y gastos improductivos, se llegaría a la actual situación--. El insultante silencio de entonces, se vuelve en contra de los, ahora, vociferantes. Porque lo que nadie puede poner en duda, es que con la suma de la totalidad de lo recaudado por IVA más IRPF no hay suficiente para pagar las nóminas de la totalidad de funcionarios de la estructura del Estado español. En ese caso ¿Qué hacemos, subir los impuestos o bajar las necesidades salariales? –Yo abogo por lo segundo.

…He dicho!

*Es Presidente del Instituto Hispano Luso

Rajoy y la necesidad de gobernar a este pueblo

*Por Ángel Rico

Señor Rajoy usted tiene la responsabilidad de gobernar España, pero recuerde lo que dijo Confucio: --Resulta totalmente imposible gobernar un pueblo si éste ha perdido la confianza en sus gobernantes--. En el poco tiempo que lleva dirigiendo el Gobierno de España tiene el triste record de haberse quedado solo –únicamente le apoyan los palmeros de su bancada, que de forma cobarde aspiran a volver a ser colocados, en una candidatura y lugar, que les permita vivir otra legislatura a base de aplausos y olés, como recurrentes argumentos políticos--. Porque el sol sale cada mañana, y nadie puede sustituirle, señor Rajoy, en sus responsabilidades de gobierno, debe reconquistar la confianza de este pueblo que necesita creer. Hay voces críticas que piden que usted dimita por haber cometido “fraude electoral”, a las que yo me opongo porque si, hipotéticamente, usted dimitiese ¿Quién asumiría, legalmente, las responsabilidades de gobierno?

Lo primero, lo más urgente es que cambie la totalidad de los miembros de su equipo de comunicación. ¡Cámbielos a todos! Y a los nuevos encárgueles que informen al pueblo, del “por qué” de cada una de las decisiones que tiene que tomar el gobierno.

Al mantener las ayudas a los sindicatos y patronal, da la sensación de que usted pretende atravesar el desierto en un vehículo con una rueda pinchada.   Una situación y travesía tan difícil como la actual, requiere quitar lastre, por ello es absurdo, estéril, ilógico e incoherente que mantenga las ayudas a estas ineficaces burocracias parasitarias que, son culpables de la situación actual. Por tanto, si aspira a tener éxito  lo segundo que ha de hacer es, decretar la eliminación total de las subvenciones a sindicatos y patronal.

Este pueblo nuestro no admite el nepotismo (la Historia así nos lo demuestra). Y, créame, en su partido, y los distintos gobiernos populares, no están exentos de los hábitos de Julius Nepote, --dar empleos públicos a familiares sin tomar en cuenta la competencia de los mismos para esa labor— y eso es negativo para usted. Por ello, en tercer lugar, no permita que esa mala práctica se extienda. Prohíbala, solo así tendrá la fuerza moral que requiere un Presidente de Gobierno, que sin madera de líder, tiene la obligación (y quiero creer que el compromiso) de sacar a España del desastre donde nos encontramos.

En cuarto lugar, --haga lo que tenga que hacer—y nunca (¡nunca!) falte a su palabra. Y cuando tenga que hacer algo distinto de lo prometido, salga en la televisión pública y dedique el tiempo que sea necesario para hablarle al pueblo. Solo así, este, le seguirá, solo así será posible conquistar los retos conjuntos que España necesita. Contrate a varios ciudadanos normales para que se mezclen con el pueblo y le transmitan a usted lo que el pueblo piensa, siente, teme y aspira. Y después, actué en consecuencia.

Los impuestos deben ser sagrados, pero no para mantener la elefantiásica estructura del Estado, y recuerde, el Estado es una España única. No una suma de incoherentes estaditos, que contaminados por un político “complejo de Edipo—solo aspiran a matar al padre. Con el conflicto edípico de los gobiernos nacional separatistas, hay que tener claro que: --cualquier apoyo para una necesidad de hoy, será costosísimo para una, previsible, necesidad de mañana. Lo quinto que tiene que tener claro es, que usted tiene mayoría absoluta para gobernar, por tanto gobierne sin pretender buscar la aquiescencia de unos gobiernos autónomos que, gratis, no le darán ni los buenos días.

De poco le serviría al pueblo, sufrir las consecuencias de la terrible situación actual si, tras las próximas elecciones, usted consigue que vuelvan al gobierno las actuaciones que llevaron a España a la bancarrota. Por tanto, el sexto argumento a tener en cuenta, es que el cambio estructural iniciado debe terminarse, no dejarse a medias,  debiendo acabarse ese mensaje, que solo es, recurso de perdedores, de: --pensamos en lo que hay que hacer y no en ganar las próximas elecciones--. La responsabilidad del cambio debe llegar hasta el final de la obra.

Con el soporte jurídico legal actual, no se puede terminar con la avidez de los gobiernos autonómicos,  los vicios, y el enorme gasto, que conllevan, por lo que urge una reforma constitucional, reforma que solo puede hacerse con el apoyo del pueblo. Para reformar el Título VIII de la Constitución, --De la Organización Territorial del Estado--, se necesitan, tres quintos de ambas cámaras. Para conseguirlo y, en séptimo, lugar urge la reforma de la Ley Orgánica General Electoral, reduciendo el número de diputados en el Congreso al mínimo constitucional, --300--, para aminorar el número de senadores, es necesario reformar el Artículo 69 de la Constitución. Y ya puestos en la reforma de la Ley Electoral, yo sugeriría, si se me permite el atrevimiento, que para las elección al Congreso de los Diputados la circunscripción electoral fuese única, es decir, “circunscripción única para todo el España”, eliminando las circunscripciones provinciales.

Otra cuestión a tener presente, recordando el artículo 2 de la Constitución de 1812, es que: --La Nación Española es libre e independiente, y no es, ni puede ser patrimonio de ninguna familia, ni persona— (sic) ¡Que así sea!

Los intereses de los españoles, están por encima de los intereses de la casta nacionalista, de los financieros y de las petroleras, recuerde a James Freeman Clarke, cuando dijo: --Un político piensa en las próximas elecciones, un estadista en las próximas generaciones--.  ¿Usted como qué quiere que le recuerden? Concluya qué es lo que tiene que hacerse y hágalo. Pero para lograrlo: --¿cree usted que su actual gobierno es el mejor de los posibles?--. Si pide mi opinión, tendré que responderle: --No, su gobierno es manifiestamente mejorable--. En octavo lugar, reestructure al gobierno y ponga a los mejores posibles, estén donde estén. Cuando, por ejemplo, la Delegada del Gobierno en Madrid, o el Director General de la Policía, han demostrado ser mucho mejores que el Ministro del Interior, indica que su primera elección no fue la más acertada. Y ahora que lo sabe, urge rectificar.

Y en noveno lugar, y no por ello menos importante, la Justicia, tiene que devolver la confianza al pueblo en la Justicia, que tiene que volver a ser “igual para todos”, sean ministros, duquesas, consejeros de cajas de ahorro, Molt Honorable Senyor (que se jacta de incumplir las sentencias del Tribunal Supremo), expresidentes autonómicos, etc. Si es verdad que hicieron todo lo que usted dice que hicieron ¿qué hace el Fiscal General del Estado que no está denunciando ante los tribunales todos esos ejemplos de mal gobierno? Procúrese la confianza que ahora no tiene, haciendo lo que el pueblo espera que se haga.

…He dicho!

*Es Presidente del Instituto Hispano Luso

Los salarios de ellos frente a los impuestos nuestros

*Por Ángel Rico

Soy consciente que mis comentarios de hoy no serán objeto de simpatías, y pretendo justificarlos porque: --Dios no me envió por el camino de la diplomacia--, en fin, vayamos al asunto. En los años que llevamos viviendo en Democracia nunca hubo un recorte social tan grande como el aplicado por la administración de Rajoy, --salvo las entidades financieras—no hay ningún sector socio económico que no vaya a verse perjudicado por “los recortes” lo que, a mi juicio, es injusto.

Pero dicho lo dicho, hay datos que son innegables y que nos deben hacer meditar, como que: --Con la suma de lo recaudado en España por IVA, más IRPF no es suficiente para pagar los salarios de los empleados públicos--, y de acuerdo a lo que nos enseñaron los clásicos –los datos no se discuten, se contrastan—le sugiero, respetado lector, que contraste estos datos y saque sus propias consecuencias.

Las mías son que: --en ningún lugar está escrito que sea más importante pagar los salarios de los empleados públicos que las facturas (aún sin pagar) a empresas privadas, derivadas de servicios realizados al amparo de resoluciones de las administraciones regionales-- ¿Quién dijo que el hambre de los hijos de los funcionarios tiene prioridad sobre el hambre de los hijos de los pequeños empresarios que son acreedores (desde 2010) de las administraciones autonómicas?

Y llegados a este punto de la cuestión, es obligado replantearse la realidad para acabar admitiendo que: --la Administración Pública del Estado está sobre dimensionada, con muchos puestos (por tanto salarios y gastos fijos derivados) que son innecesarios y que, en buena lógica, hay que adecuar a las posibilidades--. Porque de no hacerse así llegaríamos al castigo de que los contribuyentes tengamos que pagar más, y más, impuestos para no satisfacer nunca, la avidez de una administración insaciable, ante lo cual, un servidor de ustedes, se revela con todas sus fuerzas.

El protagonismo de los funcionarios públicos es importante, para la justa resolución del problema. Pero no solo para enrocarse, reivindicando: –¡lo mío que no me lo toquen!--, sino para denunciar públicamente los cargos colocados por arbitrariedad y nepotismo en su entorno laboral. De esta forma no pagarán justos, por pecadores.

El nepotismo no es un vicio de gobiernos pasados, es un vicio cometido también por los actuales gobiernos que, además de no pagar las deudas del pasado a pequeños empresarios, pretenden dar ejemplo. Es comentadísimo el caso de: --una política que, primero, accedió a un cargo en la cúpula provincial del PP, ello le llevó a ocupar una consejería en el gobierno regional, y con las influencias de ambos cargos, colocó a su hija, en la universidad de la provincia, a su hijo como asesor en un ministerio, y a su yerno, como asesor de un departamento del gobierno autonómico del que forma parte--. Obviamente, cuando desde ese gobierno regional se pretende dar consejos, solo se consigue una irónica e incrédula sonrisa por parte del respetable público asistente.

Y es que con los fondos públicos hay que ser muy serios, y tener cojones para denunciar los casos que se salgan del buen gobierno, tan malo es gastarse el dinero en fiestas, como en el pasado hizo Barreda, como mantener estructuras administrativas totalmente improductivas. Una dirección general, cualquiera, que se limite a repetir que, por austeridad, hay que ahorrar, sin ejecutar ningún proyecto creador de actividad económica y, por tanto, de empleo, es prescindible. Los contribuyentes no debemos pagar los costes fijos de ese improductivo departamento del gobierno. Es conocida mi denuncia en relación a la –incompetente, innecesaria, ineficaz, inoperante,  torpe, sobrante, superflua, vana, Dirección General de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid—Lo que demuestra que en un gran gobierno, como es el de Esperanza Aguirre, puede haber un cargo equivocadamente designado; quedando demostrado, como dice Laurence J. Peter que: “—En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia—“. El Director General de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid es un claro ejemplo de esta teoría, por actuar como el “perro del hortelano”.

Luego hay otras reivindicaciones inadmisibles, como por ejemplo, la de la minería del carbón. La marcha de estos privilegiados, levantó simpatías en Madrid, tal vez por su apariencia de nazarenos, vestidos de negro, casco con linterna y, ninguna razón argumental. La reivindicación de este subsector, es insultante. Y digo esto para aquellos que han abierto páginas de apoyo en las redes sociales. Repito: es ¡Insultante!, e injusta. Pretender mantener un sector que cada puesto de trabajo, nos cuesta a los contribuyentes, --además de lo que se paga por el carbón—65.700 euros, más 7 euros por tonelada de CO2 derivada de la quema de este contaminante producto—es algo que se debe acabar. No debe mantenerse con subvenciones un sector anquilosado, que en España, después del sector agrario, es el que más dinero ha recibido de los contribuyentes y, en ambos casos,  no para adaptarse a la realidad de los tiempos, sino para que todo siga igual. No es lógico que se subvencione el contaminante carbón, y no la producción de biodiésel para el transporte de mercancías por carretera, que hoy es el único sector que garantiza la Seguridad Alimentaria, al permitir que cada día dispongamos, en la tienda de la esquina, alimentos frescos y a precios razonables.

Los contribuyentes debemos pagar impuestos y los gobiernos administrarlos con sensatez y justicia. No tiene más razón, aquel que más grita, o más barricadas quema, tiene razón aquel que por cada euro recibido aporta a la sociedad, al menos, dos. Es decir, ni los sindicatos, ni la patronal, ni los partidos políticos, ni los mineros del carbón.

…He dicho¡

*Es Presidente del GEA

Las injusticias, los cuervos y nuestros ojos

*Por Ángel Rico

En las situaciones difíciles es cuando, realmente, puede observarse la catadura moral de las personas (y de las instituciones) y es cuando puede evaluarse, si lo que criamos eran o no cuervos.

Esto viene a colación por la última reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera, celebrado el pasado jueves, y por el protagonismo que tuvieron las comunidades autónomas, en general y Cataluña, en particular. Los objetivos de dicho Consejo están reflejados en la Ley Orgánica, 3/2009 de Financiación de las Comunidades Autónomas, donde en el preámbulo hace referencia a la, hipotética, --lealtad institucional, que determinará el impacto, positivo o negativo, que puedan suponer las actuaciones legislativas del Estado y de las Comunidades Autónomas en materia tributaria o la adopción de medidas que eventualmente puedan hacer recaer sobre las Comunidades Autónomas o sobre el Estado obligaciones de gasto no previstas a la fecha de aprobación del sistema de financiación vigente—(sic)

La experiencia de los últimos tiempos ha puesto de manifiesto que las comunidades autónomas no se han caracterizado por demostrar una verdadera lealtad institucional al Estado, actuando como unos pozos sin fondo, que nunca llegan a saciarse, y cuyo resultado de –bancarrota general— tenemos delante y, corresponderá a los ciudadanos sufrir los sacrificios para mantener vivo el hambriento sistema. Donde las comunidades nacional separatistas son las que más han esquilmado al Estado, y las que menos están dispuestas a ayudar a salir de la crisis, como ha demostrado, con sus declaraciones, el Consejero de Economía y Conocimiento de Cataluña,  Andreu Mas-Colell, --que ha pedido al Gobierno español que no juegue con la posibilidad de intervenir a Cataluña, y ha anunciado que en caso de que finalmente lo hiciese, la Generalitat pedirá la "interlocución y responsabilidad directa de Bruselas". "Prefiero tener que discutir con técnicos de Bruselas que de Madrid, porque tienen una visión más global de la situación y no los instintos centralistas que encuentras a menudo en quienes provienen del Gobierno central"--. (sic)

Pretender resolver la situación actual de España, con la participación voluntaria de quiénes no se consideran españoles, es una peligrosa pérdida de tiempo. Son inadmisibles, por ejemplo, aquellas declaraciones de responsables institucionales que se jactan de “no cumplir las sentencias de los tribunales” (como en Cataluña en relación a la enseñanza a los escolares en español), por tanto, y para evitar la repetición de declaraciones tan insultantes para el común de los ciudadanos, es imperativo que se desempolve el Artículo 155 de la Constitución que dice:

--1. Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas  y que deberán ser objeto de valoración quinquenal en cuanto a su impacto, tanto en materia de ingresos como de gastos, por el Consejo de Política Fiscal y Financiera de las Comunidades Autónomas, y en su caso compensación, mediante modificación del Sistema de Financiación para el siguiente quinquenio»--.

En España la Ley debe ser igual para todos, para los chulos ¡también!, Independientemente del idioma que hablen en la intimidad. Porque España no es un país discutido y discutible.

La realidad debe hacer que aparezca el sentido común, y que de los Presupuestos Generales del Estado, dejen de alimentarse los partidos políticos, los sindicatos y las organizaciones empresariales. Quién, voluntariamente, quiera pertenecer a estas instituciones, que las paguen de su bolsillo, como ocurre en otros países avanzados, sin tener que estar condenados los contribuyentes a financiar los vicios de la clase dirigente de estas privilegiadas instituciones del régimen. Los responsables políticos regionales, que mantienen deudas sin pagar, por proyectos aprobados por los gobiernos autónomos, cuya aprobación apareció publicada en el Diario Oficial, antes de pagar los vicios de sindicatos, partidos y patronal, deben pagar las deudas derivadas de un favoritismo inadmisible. Un líder sindical, o de la patronal, con fondos públicos, no debe tener un salario superior al de un médico de la Seguridad Social, o de un agente de la Guardia Civil o Policía Nacional.

Gobernar con favoritismos, no es una ejemplar forma de gobernar. Los privilegios deben desaparecer, ya sean para los mineros del (contaminante y caro) carbón, como para los subsectores agrarios que no adaptan la producción al consumo. Porque de no ejemplarizar con la política, otros sectores, como el Transporte de mercancías por carretera, tendrán toda la fuerza moral para hacerse visibles, solicitando al gobierno, un trozo de la tarta que, de una forma tan dadivosa reparte, y que los contribuyentes somos los encargados de pagar en todos los casos. Una ayuda que se concede injustamente, no deja de ser injusta,  porque los beneficiados sean los mineros, los agricultores o los caducos sindicatos del régimen.  La Historia y el refranero nos lo recuerda: --Cría cuervos, que te sacarán los ojos--.

…He dicho!

*Es Presidente del GEA

Algunos políticos buenos

*Por Ángel Rico

La actuación de los parlamentarios en la sesión plenaria del Congreso de los Diputados, tras la histórica intervención de Mariano Rajoy, me hizo recordar la película dirigida por, Rob Reiner: --“Algunos hombres buenos” (A Fed Good Men)--. Interpretada, entre otros, por: Tom Cruise, Demi Moor y Jack Nicholson, donde el teniente Daniel Kaffee, debe interrogar al Coronel Nathan R. Jessup, Comandante en Jefe de la base de Guantánamo, hasta quedar demostrado que ordenó un “Código Rojo”. El deber de los marines es luchar por los hombres que no pueden defenderse, como el deber de los políticos españoles es defender a los ciudadanos que no pueden defenderse solos, ante la injusta maquinaria del actual sistema político.

A la hora de la verdad, los diputados de unos u otros intereses, actúan de acuerdo con un guión preestablecido, donde lo que menos importa es el interés de la mayoría de los ciudadanos. De ahí esa sonrojante imagen de los diputados aplaudiendo, tras haber reseñado Rajoy, el mayor recorte social de la Democracia. Es entendible, que los diputados demuestren respeto al líder de su grupo político, lo que no es entendible es que el rendibú al líder, pase por encima del respeto a los ciudadanos, con insultantes aplausos y jaleos.

En la película referenciada el teniente, Daniel Kaffee, dice: --El honor no es solo una pegatina en el brazo--. Como en la política, el respeto al legislativo, no es una cuestión escrita en una tarjeta de visita. Ese status es el que debemos conseguir. El desprestigio de la casta política, no se consigue solo por aplausos a destiempo, sino en actuaciones como las de, por ejemplo, José Eugenio Azpiroz, diputado del PP por Guipúzcoa, que tiene la desfachatez de responder a una solicitud de reunión de trabajo, por parte de la Agrupación Nacional de Transporte-Plataforma con un: --Conscientes de las enormes dificultades de muchos sectores de nuestra economía, entre otros el transporte, y la difícil situación general, no renunciamos a poder ir solucionando los grandes problemas que padecemos—(sic)

Sin que se informe del “como”, del “donde” ni del  “cuando”, pero ¡qué más da! La España real va por un sitio y la España oficial, que vive de la Hacienda Pública, por otro. Lo peor del momento, no es que la situación sea crítica ¡que lo es! Lo peor es que el equipo de responsables públicos, dispuestos a implicarse en la solución del problema, con iniciativas, y propuestas referidas a sus competencias, negociados o comisiones es mínimo. Ya sean directores generales, parlamentarios de las Cortes Generales, o de parlamentos regionales, tienen solo un objetivo, --pasar desapercibidos— esperando que llegue la siguiente mensualidad. Y cuando esta les sea ingresada, repetir la misma actividad (es decir, ninguna) hasta el mes siguiente y así,  van consumiendo esta legislatura, como consumieron la anterior. Con tanta fidelidad, aplausos y mansedumbre, demuestran (la mayoría) que su mayor aspiración es ser merecedores de volver a ser colocados, por la gracia de los que controlan el aparato del partido, en un lugar selecto en las próximas candidaturas. Estos políticos no aspiran a ser líderes en sus respectivas provincias, se conforman con  disfrutar, a cambio de un notable estipendio, del vasallaje que les otorgan los burócratas de cada partido. Esta máxima se repite en todos los partidos políticos.

Ese talante hipócrita es el que debilita a un país. Y cuando Mariano Rajoy, se encuentra, como el boxeador noqueado en el centro del ring, salvo los aplausos, no conseguirá nada positivo del conjunto de su colmena donde escasean las “obreras” y abundan las “aplaudidoras”.

Los diputados se adscriben a esta o a aquella comisión parlamentaria, no tanto porque estén dispuestos o dispuestas, a dejarse la piel trabajando para sacar al país del agujero donde la apatía política ha llevado a España, sino para pasar desapercibidos, mensualidad a mensualidad, aplauso a aplauso. Y le pido, respetado lector, que no haga caso de mis palabras, compruébelo por usted mismo, visite la web oficial del Congreso (congreso.es) y con una gran dosis de paciencia, dispóngase a leer los diarios de “sesiones” y de “comisiones” donde podrá comprobar la actitud, iniciativas y, sobre todo, la capacidad de permanecer invisibles, de los diputados de su jurisdicción.

Los que somos optimistas, queremos creer que, a pesar de todo, hay “algunos políticos buenos” incluso, algunos directores generales, con responsabilidades en gobiernos autonómicos, dispuestos a poner toda su creatividad, al servicio de las atribuciones que están asignadas a su cargo. Y su labor no se dedicará, en exclusiva, a recordarnos que estamos en una época de austeridad, sino que alentará, apoyará y ayudará a que tengan éxito aquellos proyectos emprendedores que sean potencialmente creadores de empleo, y de actividad económica. Porque de no ser así, como contribuyente, sugiero que: --se eliminen todas esas direcciones generales, para ahorrarnos todos los gastos generales que conlleva su mantenimiento, y así se pueda predicar la austeridad, con el ejemplo.

Para poder mantener mi optimismo le pregunto: --¿Usted tiene conocimiento de algún político con estas características? ¿Qué anteponga el interés general, al suyo propio? --Yo, tampoco.

…He dicho!

*Es Presidente del Instituto Hispano Luso

Sobre la información, en general y, la agraria, en particular

*Por Ángel Rico

“Cuando se descubrió que la información era un negocio, la verdad dejó de ser importante” (Ryszard  Kapuscinski)

Le contaré a usted, respetado lector, que en la última reunión de la Junta Directiva de la Asociación de Periodistas Agroalimentarios de España (APAE) de la que un servidor es miembro, se debatió brevemente por sugerencia de nuestra respetada Presidenta, Lourdes Zuriaga, --sobre la línea informativa oficial que, desde APAE, se debería seguir en relación a la “agroalimentación”—Aquella cuestión a la que, un servidor, nunca le había dedicado tiempo, toda vez que siempre que opiné o escribí al respecto lo hice, de acuerdo con mi conciencia, tratando de ser fiel a la verdad de los hechos, --porque desgraciadamente Dios no me envió por el camino de la diplomacia--, supuso que me preguntase ¿cómo se está tratando la información agraria en general, por los escribidores habituales de esta concreta cuestión de la economía nacional?

Cuando empecé a escribir sobre la cuestión agraria, allá por los años 80 en la Revista “Jóvenes Agricultores” que editaba el Centro Nacional de Jóvenes Agricultores (CNJA) aprendí que era necesario informar previamente de la situación de los subsectores agropecuarios, para posteriormente opinar del porqué  las reacciones políticas o económicas eran como eran. Y esa dinámica es la que he venido aplicando hasta la actualidad en la publicación digital “geadigital.com” que me honro en dirigir.

En relación al sector agrario existe la tendencia de dar una información no siempre real, unas veces para satisfacer los objetivos del gobierno de turno, otras, para justificar las peticiones de la casta de representantes agrarios, que se apoyan en una información sesgada para justificar que los contribuyentes deben seguir manteniendo, sine die, a ese sector.

Obviamente si se hubiese informado a la opinión pública de que cada ciudadano aporta, desde nuestra adhesión a la, entonces, CEE en 1986, cada día 30 céntimos (así un día y otro y otro) para mantener las ayudas que recibe el sector agrario;  con seguridad desde la casta de representantes no se reivindicaría con tanto descaro, mantener unos privilegios con los que, por ejemplo, no cuenta el sector del Transporte de mercancías por carretera, que hoy es quien verdaderamente garantiza la Seguridad Alimentaria, al permitir que cada mañana dispongamos en la tienda de la esquina, alimentos, frescos, de calidad y a precios razonables.

Esa desinformación interesada, permite que las cosas en el agro se mantengan como están.  Herbert Spencer, nos dijo que: --Existe un principio que se resiste a toda información, que se resiste a toda investigación, que nunca deja de mantener al hombre en una ignorancia perenne... Es el principio de desestimar lo que no se ha investigado--. Un ejemplo de esta tesis, la estamos comprobando estos días con la reivindicación de los mineros, que se resisten a admitir que su sector es totalmente inviable sin las ayudas de los contribuyentes. Como argumento prefieren los cortes de carretera, que buscar alternativas a un sector contaminante, con poco poder energético y, por tanto, muy caro e inviable.

En la información agroalimentaria hay casos similares, como por ejemplo, el sector vitivinícola, donde de una forma totalmente ilógica, se mantiene la política de ir aumentando la producción, de forma que cada año los excedentes son mayores que el año anterior, de manera que los profesionales de la vitivinicultura solo pueden vivir gracias a las ayudas que reciben. Cuando los nuevos viñedos reestructurados se pongan a producir, tendremos sobre la mesa la irresponsable realidad de una producción de vino tres veces mayor que la que requieren los consumidores. Y cuando lleguemos a ese momento: --¿Qué ocurrirá? ¿Quién informará a los afectados que los sectores que no ajusten su producción a la demanda no pueden seguir recibiendo eternamente ayudas de los contribuyentes?--.

En estos casos es donde, --salvo más docta opinión--, tiene su razón de ser la información agroalimentaria. Adelantarse a los acontecimientos, para evitar males mayores, analizando qué es lo que puede ocurrir si no se cambia el rumbo de la política o vicios relacionados con la agroalimentación. La información agroalimentaria no debe servir para decir aquello que nuestros lectores, ya sea el gobierno o las OPAS, quieren leer. La información agroalimentaria no debe ser ni progubernamental, ni popular, debe ser sencillamente –información veráz.

La  información general es distinta de la información particular e interesada de, por ejemplo, --el departamento de prensa de “naranjas Maripuri”--  que, como es lógico, informará del dulzor y maravilloso color anaranjado de las “naranjas Maripuri”, sin dedicar tiempo ni información a que, probablemente, haya alguna que otra naranja no tan dulce y de distorsionado calibre y color. Algo similar ocurre con la comunicación desinformada: --La gran paradoja de la era de la información es que ha concedido nueva respetabilidad a la opinión desinformada—(Michael Crichton) Soy de la opinión que: --debemos dar a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César.

Porque de no ser, manifiestamente mejorable la información agroalimentaria,  no se entendería como en España es hoy más rentable disponer de 3,5 millones de hectáreas de barbecho de secano y 42 fábricas de biodiésel cerradas, para las que los contribuyentes aportaron más de 1.000 millones de euros en ayudas, que creando empleo rural,  contribuyendo a la Hacienda Pública y ayudando a la Seguridad Energética Nacional. La opinión pública no lo permitiría.

A la pregunta de ¿Cómo debe ser la información agroalimentaria? Respondo: --Independiente, verdadera e informada. Y para aquellos colegas que, lamentablemente, pudieran enfadarse con mi opinión me permito recomendarles el refrán español: --Quien se pica ajos come…

…He dicho!

*Es Director de geadigital.com